Diseño y Decoración de Interiores son dos conceptos completamente diferentes que se fusionan armónicamente para desarrollar ambientes hermosos y funcionales.

La decoración es el arte de ambientar y organizar la ornamentación y el mobiliario de un espacio con sentido estético y funcional, mientras que el diseño es la disciplina creativa que se encarga de formar y crear experiencias relacionadas con el espacio interior a través de la manipulación del volumen espacial y su superficie.
Estos conceptos existen porque los seres humanos buscamos instintivamente embellecer nuestro entorno sea el que sea, nuestra casa o lugar de trabajo, además con la decoración le damos una identidad y sentido de pertenencia a estos espacios.
Los humanos vivimos más tiempo en espacios interiores y por eso sentimos la necesidad de hacerlos más acogedores, convirtiéndolos en refugios personales, con estilo propio.
Un diseñador de Interiores plantea, define, aborda y mejora espacios a partir del conocimiento detallado del usuario sus necesidades y características, con el fin de mejorar la funcionalidad, calidad de vida, seguridad y bienestar del mismo.
El decorador ambienta y transforma la apariencia física del espacio ya existente por medio del color, iluminación, acabados y mobiliario, haciendo que el espacio se adecue a su función.

